La asamblea es una estrategia didáctica para construir un viaje maravilloso que es el de la comunicación en el aula/casa y el de la participación en la construcción del conocimiento de manera compartida.
 
La asamblea es el aprendizaje por socialización o, acaso convendría decir que es un modo de socializar la enseñanza donde se acatan unas normas elaboradas por todas y todos y donde nadie impone su criterio. 
Se puede, se debe, tener puntos de vista diferentes. Eso enriquece el diálogo. Se suele rebatir y apoyar propuestas, pero basándose en razones y argumentos. Se busca siempre el acuerdo, el consenso. Se puede decir que en ese momento la asamblea se hace educativa. Es decir, nos educamos mediante la conversación, respetando al otro u otra como legítima en la convivencia. Esta capacidad de argumentar nos permite ir construyendo nuestra convivencia democrática en nuestra clase o en nuestras familias.
 
Por ello, las niñas y los niños en el aula o todas las personas presentes en la asamblea, tienen que aprender a hablar, a escucharse, a corregirse, a respetar al otro que habla de manera diferente e incluso de algo que no se entiende. De este modo se van desarrollando como personas, respetando al otro en sus pensamientos y en sus intereses.
Pensamos que la mejor manera de aprender es sentarnos juntos y dialogar, estableciendo finalidades y responsabilidades comunes.